Cuando te lanzas al mundo de los negocios, descubrirás rápidamente que la mentalidad para emprender es, sin duda, el activo más valioso que puedes poseer, incluso más que el capital inicial. Muchas personas se centran en la estrategia o el marketing, pero si tu psicología no está preparada para la incertidumbre, es difícil que el proyecto sobreviva a su primer año.
En esta guía desglosamos los pilares psicológicos que necesitas construir hoy mismo para dar tus primeros pasos con firmeza y convertirte en un empresario de éxito.
¿Por qué es vital desarrollar una mentalidad para emprender?
Tener una idea brillante no es suficiente. La estadística dice que la mayoría de las empresas fallan no por el producto, sino por la ejecución y la capacidad del fundador para aguantar la presión. Desarrollar una mentalidad para emprender sólida te permite transformar los obstáculos en escalones. Es lo que la psicóloga Carol Dweck define como Mentalidad de Crecimiento (Growth Mindset).
Si no trabajas en tu cabeza antes que en tu negocio, cualquier crítica o contratiempo te hará abandonar. Por eso, antes de buscar financiación, debes buscar fortaleza mental.
Los 3 pilares de la mentalidad para emprender con éxito
Si observamos a los grandes fundadores, todos comparten ciertos rasgos cognitivos. Aquí te explico cómo puedes entrenar tu mentalidad para emprender basándote en tres ejes fundamentales.
1. Resiliencia ante el fracaso
En el empleo tradicional, el error se castiga. En el emprendimiento, el error es un dato. Una correcta mentalidad para emprender entiende que cada fallo es información valiosa sobre cómo no hacer las cosas. Si te paralizas ante el error, no podrás innovar.
2. Gestión de la incertidumbre
No saber cuánto cobrarás a fin de mes genera ansiedad. Para contrarrestar esto, necesitas organización y disciplina. Puedes leer nuestra guía sobre cómo organizar tu tiempo para ser más productivo, lo cual es vital para calmar la mente.
3. Visión a largo plazo
El éxito inmediato es un mito. La mentalidad para emprender requiere paciencia para sembrar hoy y recoger dentro de dos años.
Errores que destruyen tu mentalidad para emprender
Al empezar, es fácil caer en trampas mentales que sabotean tu progreso. Identificarlas es el primer paso para evitarlas.
- El síndrome del impostor: Creer que no eres lo suficientemente bueno.
- La parálisis por análisis: Pensar tanto en la mentalidad para emprender perfecta que nunca lanzas el producto.
- Compararse con otros: Mirar el capítulo 20 de otra persona cuando tú vas por el capítulo 1.
Para evitar estancarte, es recomendable rodearte de herramientas adecuadas. Echa un vistazo a nuestra recopilación de herramientas digitales esenciales que te facilitarán el camino técnico mientras tú te ocupas de lo estratégico.
Cómo entrenar tu mentalidad para emprender a diario
La mente es como un músculo. No basta con leer un artículo; hay que practicar. Una buena mentalidad para emprender se nutre de formación continua, networking con otros empresarios y, sobre todo, acción masiva imperfecta.
Existen recursos muy valiosos, como la revista Entrepreneur, donde puedes leer casos de éxito que te mantendrán motivado en los momentos bajos.
Conclusión sobre la mentalidad emprendedora
Dar el salto da miedo, pero es normal. Lo que diferencia al soñador del hacedor es la mentalidad para emprender que cultiva día a día. No esperes a no tener miedo para actuar; actúa a pesar del miedo.
¿Estás listo para reprogramar tu mente? Empieza hoy mismo definiendo tu propósito y recuerda que la inversión más rentable eres tú mismo.